El poder de la empatía // cerebro empático ✨🧠
- 3 feb 2021
- 3 min de lectura
Actualizado: 21 abr 2021
¿Has oído hablar del poder de la empatía ?
Definimos a la empatía como el acto de ponerse en el lugar del otro y entender los sentimientos de una persona.
La empatía es posible gracias al poder de nuestra mente para separar nuestros sentimientos de los de los demás e incluso utilizar una manera diferente de razonar dependiendo del “lugar sentimental” en el que se esté poniendo.
Esto nos da la capacidad de adaptarnos al medio, entendiendo como medio fundamentalmente a nuestro entorno y personas que nos rodean. La empatía permite a alguien sentirse cercano al dolor o al sufrimiento de otra persona pero también a su alegría o su dicha. Pero, ¿todos empatizamos por igual?
“Si no eres capaz de controlar tus emociones estresantes, si no puedes tener empatía y tener relaciones personales efectivas, no importa lo inteligente que seas, no vas a llegar muy lejos.”
-Daniel Goleman-

El poder de la conexión humana
El cerebro empático configura en el ser humano un despertar hacia las emociones y necesidades ajenas. Es el resultado evolutivo de nuestra socialización, un vínculo orientado a conectar entre nosotros para convivir con mayor armonía, resolver conflictos y garantizar nuestra supervivencia. La empatía es (o debería ser) esa competencia con la que garantizar nuestro bienestar.

Solemos confundir empatía con simpatía, por esta razón decimos debería. La simpatía es un sentimiento, generalmente instintivo, de afecto o inclinación hacia una persona o hacia su a
ctitud o comportamiento, que provoca encontrar agradable su presencia, desear que las cosas le salgan bien.
La mayoría sabemos que la empatía no siempre garantiza la acción humana. Las personas somos capaces de intuir y leer las emociones de quienes tenemos delante y eso, es maravilloso. Podemos
percibir las emociones de los demás, cuando sufren, cuando hay miedo...sin embargo, tras ponernos en los zapatos de los demás no siempre damos el paso hacia una conducta prosocial, no siempre facilitamos ayuda.
La empatía nos permite conectarnos entre nosotros, a sentir como propias las emociones ajenas. Nos ofrece un poder extraordinario, lo sabemos...y a pesar de ello, no lo utilizamos con total efectividad. La empatía es una de las leyes universales, al no seguirla nos vemos privados de su poder.
Ya lo dijo Ortega y Gasset: sin el otro, sin esa otra persona que no soy yo, el ser humano no podría entenderse, como tampoco entenderíamos el concepto de sociedad.
La falta de empatía también es causada por el ego, el ego forma un círculo alrededor de nosotros dotandonos de una personalidad y haciendonos “creer” que somos un ser separado, aparte. Cada persona es un ser único, la diferencia cae en que punto de vista estamos viendo esa individualidad, ¿desde el amor o desde el ego/miedo/odio?
Las neuronas espejo, tal y como nos revela el doctor Keysers, antes citado, fueron las que conformaron nuestra idea de civilización. Y lo hicieron al tomar consciencia del otro, a ese a quien observo, a ese a quien imito y a su vez en quien me veo reflejado. El cerebro empático nos permite no solo entender el punto de vista de quien está frente a nosotros. Nos ayuda también anticipar intenciones o necesidades porque, de algún modo, nos vemos reflejados en los demás, porque para nuestro cerebro, “los otros” son también extensiones de nosotros mismos.
El hecho de poder mirar diferentes perspectivas, propias y ajenas, nos otorga la capacidad de ver al mundo con los ojos de distintas personas y a su vez es un arma de poder. Nos permite construir modelos mentales muy complejos con los cuales saber las intenciones de otras personas, si son buenas o malas.
La manera en la que vemos las relaciones está cambiando, nuestra consciencia se amplía, nuestro pensamiento se volvio más abstracto y la forma de relacionarnos se torna más sofisticada. A instantes cruel y violenta, lo sabemos, pero también más humana, orientada a favorecer un mayor bienestar, un orden, un equilibrio.
El cerebro empático es la esencia misma de nuestras relaciones sociales y también de nuestro aprendizaje, ya que cuando aprendo a percibir y dejar entrar opiniones activo mi pensamiento crítico, expandiendo los patrones mentales para abrirse al conocimiento.
Cada persona muestra diferentes niveles de empatía, las neuronas espejo no funcionan de igual modo en todos los seres humanos y ello afecta a la interacción social, a nuestra capacidad para resolver problemas, a nuestra convivencia… Hay científicos que apuntan al hecho de que las neuronas espejo tiene un componente evolutivo y que por tanto, su poder puede ir avanzando generación tras generación.
La pregunta recae en, ¿serían los humanos capacez de adaptarse a la ley de empatía? ¿Sería posible facilitar las conexiones humanas? ¿Estarias dispuesto a alcanzar una realidad de mayor armonía, equilibrio y respeto entre todos?




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